Historia “Checolines”

El que inició como un proyecto hace 22 años de dulces de tamarindo en colores con cobertura confitada, ahora son un dulce michoacano ampliamente conocido en el estado y otras entidades. Mariana Torres, promotora de Checolines, informó que su papá y tío decidieron experimentar con pasta de tamarindo con azúcar ya que su abuelo hacía dulces y ellos crearon el checolín.
“La gente puede encontrarlos en dulcerías y tiendas de las gasolineras, algunas departamentales, farmacias, ya estamos en varios estados, la exportación aún no es algo real para nosotros, estuvimos interesados pero primero queremos llenar el mercado nacional antes de llegar al exterior”, reconoció ya que la demanda que hay en el país apenas la pueden cubrir. Los estados en los que aún no entran son los del norte, pero trabajan en ello y sobre todo seguir posicionando este dulce entre los propios michoacanos.